Páginas

mayo 23, 2011

Qué (NO) es Game Design

Desde que tengo uso de razón, siempre quise dedicarme a hacer videojuegos. Tenía poco más de seis años cuando un día me encontré jugando Super Mario Bros. 3 en el cuarto de mis papás por la mañana, cuando me quedo viendo fijamente a la pantalla y pienso "¡Esto es divertido! ¡Yo quiero hacer juegos también!" Desde entonces la meta ha sido la misma, aunque los caminos y las razones han variado.

Esta es la imagen que más asocio con ese momento decisivo.

Durante los años, también fue cambiando mi creencia sobre lo que había detrás de hacer un juego. Sin embargo, siempre pensé que hacer Game Design era crear un monito cool, darle un set de acciones (brincar, correr, disparar, etc.), crear niveles alrededor de esas acciones, ¡y bingo! Teníamos un juego que todo mundo querría jugar. Incluso hace relativamente poco que estuve haciendo algunos demos sencillos en XNA seguía aplicando un poco esta idea.

No voy a negar que es parte de diseñar un juego, pero ciertamente NO lo es todo.

Primero que nada, y la parte en donde entra una relación de amor/odio con la profesión (al menos de mi parte), es que debes preguntarte si estás haciendo esto por amor al arte, por negocios, o por ambas.

Si es por amor al arte, puede que no te importe si nadie juega la obra que estás realizando, y te dediques a completarla tal cual fue la visión original. Pero si nadie lo juega, ¿entonces qué sentido tiene? Ojo: esta es una pregunta más filosófica que práctica, y su respuesta es ciento por ciento subjetiva.

Si es por negocios... puede que lo estés haciendo mal. Son contadísimos los casos de personas que han tenido éxito haciendo juegos para ganar dinero. Y aun así, entonces se debe más a que las personas que lo desarrollan (comparadas con los "trajes" de la mesa directiva) realmente tienen cierta pasión por hacer juegos. *cough Zynga cough*

Si lo que quieres es vivir de lo que te apasiona y te gusta, una carrera de Game Design puede darte lo que quieres. Desde llevar una vida decente como desarrollador indie, a comprarte un Ferrari como muchos grandes diseñadores de tiempos modernos. Obviamente, las cantidades de trabajo, capital y habilidades invertidas son directamente proporcionales a la recompensa.

La tercera opción es la que he elegido para incursionar a la industria. Me apasiona mucho dedicarme a esto, pero me gustaría dedicar todo mi tiempo a crear videojuegos. Si eligiera el camino del artista, tendría que conseguir un empleo de medio tiempo o conseguir ingresos extra para mantenerme, y la verdad no quiero que otra cosa me quite tiempo de hacer lo que me gusta.

Cualquiera que sea la que elijas, te daré un pequeño consejo: elige el balance correcto entre arte y negocio. Aún si no quieres ganar un centavo con tu juego, este querrá ser jugado. Querrá ser conocido, manipulado, y disfrutado, como todo buen juguete. Un juego que no enseñe nada y que no divierta a nadie no tiene propósito de ser, por muy bueno que sea.

Elige un mercado. ¿Quiénes quieres que jueguen tu obra? Niños, adultos, mujeres, hombres, casuales, hardcore, puristas. Hoy en día hay toda una gama de públicos que desean probar diferentes cosas. Sin embargo, a menos que seas un maestro del arte como el señor Shigeru Miyamoto, no puedes llegar a todos ellos. Por lo tanto, tienes qué saber qué vas a hacer y para quién va dirigido. Si creas una amalgama de gustos, o si creas algo que no entiendas más que tú mismo, nadie se va a enterar que tu juego existe, y no vas a querer eso.

Al igual que el koan del árbol que cae en medio de la nada, si tu juego no lo conoce nadie, ¿qué sentido tiene haberlo creado? Es como un juego malo: se olvida, se ignora, se pasa por alto. Y no trasciende en nada ni en nadie.

Aunque hay juegos tan malos que hacen historia.

Un juego es una herramienta. Es un juguete. Es una historia para ser contada. Es un conjunto de reglas que seguir, aprovechar, quebrar un poco, y aplicar. Pero mucho más importante que todo eso: un juego es una experiencia en sí mismo.

ESA es la verdad absoluta sobre el Game Design.

Y ya que dejamos claro lo que no es diseñar un juego, la próxima vez que escriba aquí un debraye les voy a platicar un poco sobre crear una experiencia para el jugador.

2 comentarios:

  1. AMEN!
    No se me ocurre un mejor comentario para decorar estas palabras, de principio a fin me hicieron reflexionar sobre un sin fin de sentimientos que tengo sobre mi trabajo, o mejor dicho, mi vocación...
    También tuve la certeza de que me dedicaría al desarrollo de vídeo juegos algún día, pero me costó creerlo cuando por fin y por casualidad, terminé formando parte de lo que es para mi, uno de los mejores equipos de desarrollo que he conocido.

    Mis mayores felicitaciones,
    Tutan.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola Tutan! Disculpa que responda hasta ahora, pero he andado con la cabeza por todos lados con varios proyectos.

      Que bueno que te gustó la publicación y la hayas comentado. Y has despertado mi curiosidad: ¿en qué equipo de desarrollo te encuentras trabajando?

      Borrar